Brenda Méndez Mesén
Estudiante asistente
El Parque Los Chorros no es solo un sitio de belleza escénica con cataratas de más de 40 metros: es una de las principales zonas de recarga hídrica del cantón de Grecia y comunidades cercanas como Carrillos Bajo, Tacares y Cataluña. Desde hace casi cinco décadas, este espacio ha sido reconocido legalmente como un área silvestre protegida; sin embargo, hoy enfrenta una crisis marcada por el abandono institucional, la intervención humana sin control y el deterioro progresivo de sus recursos naturales.
Un patrimonio natural de todos
“Para mí, Los Chorros representan algo tan importante para la vida como es el agua. Es la que nos da la vida, y si nosotros no la cuidamos, ¿quién lo va a hacer?”
– José Alejandro Montero Hernández, representante de la ASADA de Tacares
Los Chorros fue creado mediante la Ley N.º 6126 (1977) como Parque Recreativo Municipal, otorgando a la Municipalidad de Grecia la coadministración del área. Esta condición fue reafirmada por la Sala Constitucional en la sentencia 11525-2013, donde se establece que el parque forma parte del Patrimonio Natural del Estado y posee alta fragilidad ambiental, lo que obliga a una protección reforzada del recurso hídrico, los bosques y la biodiversidad.
Según estudios citados en dicha sentencia, en el área se localizan al menos 19 pozos y 26 nacientes, que alimentan tanto comunidades como proyectos industriales bajo el régimen de zona franca en Tacares. A pesar de ello, las medidas de resguardo han sido insuficientes.
Abandono municipal y aprovechamiento ilegal
“Aquí existe un aprovechamiento turístico ilegal que está causando un impacto negativo en la vida silvestre. No hay control, ni capacidad de carga, ni regulación.”
– Francis Suárez López, FUNDEMA y síndico de Tacares
Desde el año 2016, el parque se encuentra oficialmente cerrado al público; no obstante, la visitación nunca se detuvo. Terceros continúan cobrando entrada y parqueo, sin ningún tipo de autorización ni control, exponiendo a los visitantes a riesgos reales, como derrumbes, senderos colapsados y estructuras dañadas.
“No hay gestión, no hay control y no hay conservación. No existe una persona designada por la municipalidad para administrar este parque.”
– Hámer Salazar, FUNDEMA
Entrevistas realizadas a líderes comunales, regidores y representantes ambientales coinciden en un punto central: la ausencia de la Municipalidad de Grecia como figura rectora del parque.
“Los Chorros se encuentran en más de un 50% de abandono. Nadie invierte, nadie controla, pero sí hay gente lucrando de un bien que es de todos”, José Alejandro Montero Hernández representante de la ASADA de Tacares.
La municipalidad incluso llegó a contratar un asesor exclusivo para Los Chorros durante una administración pasada; sin embargo, su trabajo y resultados son desconocidos por la comunidad.
Daños ambientales y riesgos actuales
Además de la intervención humana, las tormentas recientes han causado deslizamientos, caída de árboles y daños en senderos. Elementos como el puente hamaca fueron destruidos parcialmente para impedir el paso, sin que se ofrecieran alternativas seguras.
Biólogos y ambientalistas advierten sobre prácticas inadecuadas en una zona protegida:
- -Ingreso de perros y animales domésticos
- -Fogatas no controladas
- -Extracción de flora
- -Basura en el cauce del río
Todo esto ocurre sin estudios de capacidad de carga, sin rotulación, sin guardaparques y sin vigilancia del SINAC.
El precedente legal ignorado
La sentencia 11525-2013 fue clara: cualquier intervención que aumente la explotación del recurso hídrico, o altere el entorno, debe someterse a Estudios de Impacto Ambiental rigurosos, aplicando el principio precautorio e in dubio pro natura. En ese fallo, la Sala responsabilizó a SETENA, AyA, MINAE y la Municipalidad de Grecia por omisiones en la protección del Parque Los Chorros.
“Este parque existe gracias a una lucha legal. Si no se hubiera defendido ese juicio, Los Chorros hoy no existirían.”
– Francis Suárez López, FUNDEMA
Pese a este precedente, hoy se siguen observando construcciones cercanas, urbanizaciones como el condominio Los Maderos, y una total falta de delimitación oficial del parque.
“Poner una malla que la gente rodea no es una solución real. La única solución real es hacer cumplir la ley.”
– Francis Suárez López, FUNDEMA
Las propuestas que siguen esperando
Desde la Fundación para el Desarrollo del Medio Ambiente (FUNDEMA) y organizaciones locales se han planteado proyectos concretos para rescatar el parque:
- -Cambio de categoría de manejo, para que se reconozca oficialmente como Monumento Natural Los Chorros.
- -Reglamentación de la Ley 6126, mientras se aprueba un nuevo marco legal.
- -Amojonamiento del perímetro, para evitar invasiones y construcciones dañinas.
- -Gestión y control permanente, con una figura responsable y coordinación con MINAE y SINAC.
- -Recuperación de senderos, señalización, servicios sanitarios y manejo de desechos.
- -Inventarios de flora y fauna, donde se registran especies como tigrillos, tolomucos, pavas, codornices y osos hormigueros.
Ninguna de estas iniciativas se ha ejecutado plenamente.
Turismo sí, pero primero protección
Paradójicamente, Los Chorros aparece en campañas publicitarias de empresas telefónicas y rutas turísticas promovidas por administraciones anteriores. Sin embargo, la comunidad insiste: no se puede vender lo que no se protege.
El potencial para un turismo sostenible y controlado existe y podría generar empleo y desarrollo para Tacares, pero solo después de garantizar:
- -Seguridad para los visitantes
- -Conservación del agua y la biodiversidad
- -Gestión transparente y legal
Un llamado a la acción comunitaria
A casi 50 años de su creación, Los Chorros sigue siendo una joya natural, pero también un recordatorio del costo de la inacción. Los tacareños y griegos tienen claro que serán los primeros beneficiados si el parque se recupera, pero también los más afectados si se pierde.
Proteger Los Chorros no es una opción: es una responsabilidad colectiva.
Como parte del compromiso ciudadano con la protección del Parque Los Chorros, el sábado 11 de abril se realizó una jornada de limpieza y acción comunitaria en Tacares de Grecia, Alajuela, con la participación activa de vecinos y organizaciones ambientales.
La actividad tuvo como objetivo principal recolectar residuos sólidos, visibilizar el estado actual del parque y fortalecer el trabajo comunitario en defensa de los ríos y las nacientes, ante la ausencia de una gestión institucional permanente. Durante la jornada se logró retirar basura acumulada en senderos y zonas cercanas al cauce del río, evidenciando que, pese a estar oficialmente cerrado, el parque continúa siendo visitado sin control ni regulación.
Además de la limpieza, la actividad sirvió como espacio de concientización y articulación comunitaria, reafirmando la importancia de la organización local como primera línea de defensa del patrimonio natural.
La mostrado se obtuvo como resultado directo de la jornada de limpieza y acción comunitaria, mediante un proceso de observación y recopilación de datos realizado de forma participativa junto con personas y organizaciones locales. De esta manera se permitió integrar el conocimiento comunitario, las percepciones territoriales y la experiencia directa de quienes habitan y utilizan el entorno, aportando un diagnóstico colectivo sobre la situación actual del Parque Los Chorros.
“Los servicios ambientales que presta Los Chorros son enormes. De aquí se abastecen comunidades completas y proyectos productivos del distrito de Tacares.”
– Hámer Salazar, FUNDEMA
Los organizadores hicieron un llamado abierto a organizaciones sociales, ambientales, educativas e instituciones públicas y privadas que deseen sumarse a futuras acciones, con el fin de defender los ríos, proteger el recurso hídrico y fortalecer el trabajo comunitario en el distrito de Tacares y el cantón de Grecia.
Esta nota se elaboró en el marco de la jornada de limpieza y acción comunitaria realizada el sábado 11 de abril en Tacares de Grecia. La información presentada surge de un proceso participativo de observación, diálogo y recopilación de datos junto a personas vecinas y organizaciones locales, integrando conocimiento comunitario, percepciones territoriales y experiencias directas. La actividad, además de recolectar residuos y evidenciar el estado del parque, permitió realizar una caracterización exploratoria de la situación actual de Los Chorros.
