Hace doscientos años, en Panamá, representantes de las nuevas repúblicas latinoamericanas se reunieron para intentar responder una pregunta que aún nos interpela: ¿cómo defender la soberanía y construir una integración capaz de enfrentar las amenazas que se cernían sobre Nuestra América? Aquella reunión, conocida como el Congreso Anfictiónico de Panamá, fue mucho más que un encuentro diplomático. Representó uno de los primeros esfuerzos por imaginar una región capaz de actuar de manera conjunta frente a las presiones externas y las disputas internas.
Dos siglos después, las preguntas permanecen abiertas. La dependencia económica, el extractivismo, la militarización de los territorios, la crisis climática, la regresión de derechos y las nuevas formas de dominación nos obligan a volver sobre aquella experiencia, no para idealizar el pasado, sino para encontrar herramientas que nos permitan comprender los desafíos del presente. Como plantea el cuaderno, la historia no es un museo de acontecimientos concluidos, sino un territorio en disputa desde el cual pensar los horizontes políticos de nuestro tiempo.
¿Qué propone este cuaderno?
Con este propósito, desde el Observatorio de Bienes Comunes presentamos el cuaderno El Congreso Anfictiónico de Panamá: soberanía, integración y disputas antigeopolíticas en Nuestra América, un material de formación política que propone leer este episodio histórico desde una perspectiva antigeopolítica. La publicación invita a mirar el Congreso no únicamente como un proyecto entre Estados, sino como una reflexión sobre la construcción de soberanía desde los pueblos, la defensa de los bienes comunes y la necesidad de fortalecer procesos de integración que coloquen la vida en el centro.
Ideas clave que encontrarás en la publicación
El cuaderno desarrolla una lectura crítica del Congreso Anfictiónico y propone reflexionar sobre temas como:
- -La vigencia del Congreso Anfictiónico para comprender los desafíos actuales de América Latina.
- -La disputa histórica entre el panamericanismo y el latinoamericanismo como proyectos políticos enfrentados.
- -La soberanía entendida más allá del Estado, vinculada a la autonomía de los pueblos.
- -La integración regional como una práctica construida desde los territorios y no únicamente desde los gobiernos.
- -Una lectura antigeopolítica que coloca en el centro la vida, los bienes comunes y la cooperación entre los pueblos.
- -Los desafíos contemporáneos de la región: extractivismo, crisis climática, militarización, dependencia tecnológica, migraciones y defensa de los bienes comunes.
- -Propuestas metodológicas y actividades de educación popular para trabajar estos temas en talleres, organizaciones y espacios comunitarios.
Una herramienta para la formación política
Lejos de ser un texto exclusivamente histórico, el cuaderno establece puentes entre el siglo XIX y los desafíos contemporáneos. A lo largo de sus capítulos analiza las tensiones entre panamericanismo y latinoamericanismo, las razones del fracaso del Congreso, las disputas geopolíticas que atraviesan la región y las posibilidades de construir una integración desde abajo, impulsada por las comunidades, organizaciones y movimientos sociales. Además, incorpora actividades de educación popular que buscan convertir la lectura en un proceso colectivo de reflexión y acción.
Parte de la colección Geografías Herejes de los Bienes Comunes
Este cuaderno forma parte de la colección Geografías Herejes de los Bienes Comunes, específicamente de la serie Los Herejes de lo Común: Cuadernos de Antigeopolítica y Antiimperialismos. La colección nace como una herramienta pedagógica y política para fortalecer lecturas críticas sobre los bienes comunes, las resistencias territoriales, la soberanía y los antiimperialismos desde América Latina y el Caribe. Más que ofrecer respuestas definitivas, busca abrir preguntas, recuperar memorias de lucha y contribuir a la construcción colectiva de otros horizontes posibles.
Una invitación a seguir pensando la integración
En un contexto en el que los proyectos de integración regional enfrentan múltiples desafíos y donde la fragmentación continúa favoreciendo intereses económicos y geopolíticos ajenos a los pueblos, recuperar el debate sobre el Congreso Anfictiónico significa preguntarnos nuevamente por las formas de construir solidaridad, cooperación y autonomía en Nuestra América.
Te invitamos a descargar, leer y compartir este nuevo cuaderno, con la convicción de que la historia cobra sentido cuando nos ayuda a comprender el presente y a imaginar colectivamente los caminos para defender la vida y los bienes comunes.
¿Por qué un Observatorio de Bienes Comunes habla del Congreso Anfictiónico?
A primera vista, el Congreso Anfictiónico de Panamá podría parecer un episodio lejano de la historia diplomática latinoamericana. Sin embargo, para quienes trabajamos desde la perspectiva de los bienes comunes, representa una oportunidad para reflexionar sobre preguntas que siguen abiertas: ¿cómo construimos soberanía?, ¿cómo defendemos aquello que compartimos?, ¿cómo articulamos respuestas colectivas frente a problemas que trascienden las fronteras nacionales?
Los bienes comunes no son únicamente el agua, los bosques, las semillas o los territorios. También son aquellas condiciones que hacen posible la vida en común: la paz, la cooperación entre los pueblos, la solidaridad, la capacidad de decidir colectivamente sobre nuestro futuro y de construir horizontes compartidos. En ese sentido, la integración latinoamericana puede entenderse como un bien común político que requiere ser cuidado, fortalecido y permanentemente reconstruido.
Hoy, las amenazas que enfrentan nuestros pueblos —el extractivismo, la crisis climática, la militarización, la mercantilización de la vida, la dependencia tecnológica y la regresión de derechos— difícilmente pueden comprenderse o enfrentarse desde una mirada exclusivamente nacional. Son procesos que atraviesan el continente y que exigen nuevas formas de articulación, aprendizaje y acción colectiva.
Por eso, recuperar el Congreso Anfictiónico no responde a un interés por conmemorar el pasado, sino por alimentar las discusiones del presente. Volver sobre aquella experiencia nos permite preguntarnos qué significa construir soberanía en el siglo XXI, qué formas de integración necesitamos y cuál puede ser el papel de las comunidades, organizaciones y movimientos sociales en la defensa de la vida y los bienes comunes.
Desde el Observatorio de Bienes Comunes entendemos que la memoria también es un territorio en disputa. Revisitar estos procesos históricos es una forma de fortalecer la imaginación política, recuperar experiencias de organización e identificar aquellas preguntas que continúan orientando las luchas por una Nuestra América más justa, solidaria y comprometida con el cuidado de la vida.