pexels-sergei-35900949

El hidrógeno verde y las preguntas que casi nadie está haciendo

Durante los últimos años, el hidrógeno verde ha comenzado a ocupar un lugar privilegiado en los discursos sobre la transición energética. Gobiernos, organismos internacionales y empresas lo presentan como una de las principales soluciones para enfrentar la crisis climática y avanzar hacia economías descarbonizadas.

Pero ¿qué ocurre cuando una promesa tecnológica se convierte en una estrategia geopolítica? ¿Quiénes se benefician de esta nueva economía energética? ¿Qué territorios deberán asumir sus costos ambientales y sociales?

Estas son algunas de las preguntas que plantea el dossier «Hidrógeno verde: ¿transición o colonialismo? Apuntes para el debate en Argentina, Uruguay y Chile», una publicación coordinada por Florencia Puente y editada por la Fundación Rosa Luxemburgo, que reúne investigaciones de especialistas de América Latina y el Caribe para analizar críticamente el auge del hidrógeno verde en la región.

Lejos de ofrecer respuestas definitivas, el documento invita a revisar críticamente la narrativa dominante que presenta al hidrógeno verde como una solución incuestionable frente al cambio climático. Sus autores proponen analizar la transición energética desde una perspectiva política, preguntándose quién define sus prioridades, quién controla la infraestructura, quién financia los proyectos y quién asume los impactos territoriales.

La transición también puede reproducir desigualdades

Uno de los principales aportes del dossier consiste en mostrar que la discusión no gira únicamente alrededor de una nueva fuente energética. El problema central es el modelo de transición que se está construyendo.

Mientras los países del Norte Global incrementan su demanda de minerales, agua y energía para sostener sus procesos de descarbonización, numerosos países latinoamericanos y caribeños reforman sus políticas públicas para atraer inversiones destinadas a producir hidrógeno verde de exportación. El riesgo, advierten los autores, es que la transición energética reproduzca viejas relaciones de dependencia, donde el Sur Global continúa aportando territorios, bienes comunes y recursos estratégicos para sostener el consumo de las economías industrializadas.

Desde esta perspectiva, el hidrógeno verde deja de ser únicamente una innovación tecnológica para convertirse en una discusión sobre soberanía energética, justicia ambiental y democracia.

Más preguntas que certezas

El documento también cuestiona algunos de los supuestos que acompañan el entusiasmo alrededor del hidrógeno verde.

Recuerda que el hidrógeno no es una fuente de energía, sino un vector energético: producirlo requiere grandes cantidades de electricidad, agua e infraestructura especializada. Además, buena parte de los escenarios internacionales proyectan que el crecimiento del hidrógeno no sustituirá completamente a los combustibles fósiles, sino que podría sumarse a ellos, ampliando la demanda energética global.

Los autores también advierten sobre la creciente utilización del concepto de «hidrógeno de bajas emisiones», una categoría que puede facilitar la continuidad del uso de gas fósil mediante tecnologías de captura de carbono, ampliando el margen para el greenwashing y retrasando transformaciones más profundas del modelo energético.

Un debate necesario para Costa Rica

Aunque el dossier se concentra en Argentina, Uruguay y Chile, muchas de las preguntas que plantea resultan especialmente pertinentes para Costa Rica.

El país también impulsa estrategias para desarrollar una economía del hidrógeno verde y promover inversiones vinculadas a este sector. En ese contexto, resulta indispensable ampliar el debate público más allá del optimismo tecnológico.

-¿Cómo se distribuirán los beneficios y los impactos?

-¿Qué implicaciones tendrá sobre el uso del agua, el territorio y la infraestructura energética?

-¿Responderá esta estrategia a las necesidades del país o principalmente a la demanda energética internacional?

Abrir estas discusiones no significa rechazar la innovación, sino fortalecer una transición energética verdaderamente democrática, donde la justicia social, la protección de los bienes comunes y la participación de las comunidades ocupen un lugar central.

Descargar el dossier

Desde el Observatorio de Bienes Comunes consideramos que este documento constituye un valioso insumo para comprender los debates que atraviesan la transición energética en América Latina.

Más que ofrecer respuestas cerradas, invita a formular las preguntas que muchas veces quedan fuera del discurso oficial y a pensar si la descarbonización puede construirse sin reproducir nuevas formas de extractivismo y dependencia.

Puede descargar el dossier completo al final de esta publicación y contribuir al debate sobre el futuro energético de nuestra región.

Pueden descargar la infografía aquí.

PDFImagen

climatico

Bienes comunes en riesgo: El círculo viciosio de la transición energética

A partir de  artículo de opinión titulado «Peligrosa lucha por los recursos energéticos renovables» del profesor Jomo Kwame Sundaram de Malasia,  nos invita a repensar las tensiones y contradicciones que representan los llamados a la transición energética, sin considerar las implicaciones socioambientales de la extracción de bienes naturales que requiere para satisfacer las demandas principalmente empresariales de materiales primas para la industria tecnológica.

Con esto de fondo, nos problematiza como las posturas dominantes en torno al cambio climático pueden caer en un círculo vicioso, dado que se vuelven causa y efecto del aumento de las actividades extractivas, implicando daños socioambientales sobre las comunidades que viven y depende de los bienes naturales para su subsistencia, pero también para sus sistemas socioculturales, estas actividades representan una devastación forestal, vegental, disminución de la biodiversidad, así como la afectación crítica a los cuerpos de agua.

Por esta razón, a través de esta infografía les invitamos a reflexionar sobre las narrativas en torno a las transiciones energéticas que se encuentran en los medios de comunicación, y que podamos cuestionar el tipo de consumo que promueven y cuales son los sectores que están siendo beneficiados con la profundización de estás prácticas.

PDFImagen

 

portadaacuiferos

Minería marina: ¿A dónde vamos?

A partir de la propuesta de pausa precautoria para impedir cualquier proyecto de minería marina realizada por parte de las delegaciones de Chile, Costa Rica, Ecuador, Panamá, República Dominicana y Brasil en las últimas reuniones de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos en Kingston (pueden ver la nota de prensa aquí), Jamaica, queremos reflexionar sobre ¿Qué esta cercando a nuestros mares, y en especial a los fondos marinos?

Partimos de un hecho, alrededo del 92% de las especies que viven en nuestros mares, son desconcidas. Esto implica una situación de mucho cuidado, ya que al mismo tiempo desconocemos los roles e implicaciones que tienen para los procesos ecosistemicos del planeta.

Con este punto de partida, queremos problematizar como a pesar de la crisis socioecológica que atravesamos, muchos sectores económicos y financieros del planeta siguen presionando por la profundización de las actividades extractivas en nuestro planeta. Y llama la atención, que la industria relacionada a la Transición Energética, sea una de las mayores protagonistas, dado que muchas de las materias primas presentes en el fono marino, son clave para sus cadenas de producción.

En el contexto actual, estamos sujetos a la «autoregulación» y buena fe de los países y empresas. Les invitamos a debatir sobre ¿Qué está acechando nuestros bienes comunes marinos?

ImagenPDF