En un contexto regional marcado por el avance de nuevas derechas, el fortalecimiento de discursos autoritarios y la profundización de las desigualdades, educadoras y educadores populares de distintos países de América Latina y el Caribe se reunieron el pasado 19 de mayo del 2026 en el conversatorio “Educación popular en tiempos de reconfiguración del poder”, convocado por el programa Programa Kioscos Socioambientales.
El espacio reunió a Oscar Jara, Rosa Goldar, Rosa Luz Molina y Jorge Osorio, quienes reflexionaron sobre el escenario político actual y los desafíos que enfrenta la educación popular en medio de procesos de militarización, extractivismo, fragmentación social y debilitamiento democrático.
Un continente atravesado por nuevas derechas y autoritarismos
La apertura del conversatorio planteó que América Latina y el Caribe viven una reconfiguración profunda de las relaciones de poder. Más allá de cambios de gobierno, lo que se observa es una disputa por los sentidos comunes, las emociones y las formas de interpretar la realidad.
La coordinadora del espacio, Dylanna Rodríguez, señaló que el auge de discursos de seguridad, el avance de narrativas antifeministas y antiecológicas, así como la criminalización de la protesta social, configuran un escenario donde el miedo se convierte en un dispositivo político central.
Uno de los conceptos que atravesó el conversatorio fue la idea de la “bukelización” del continente, entendida como la expansión de modelos políticos que combinan autoritarismo, espectacularización mediática, militarización y concentración del poder bajo discursos de eficacia y control.
Desde Argentina, Rosa Goldar analizó el contexto generado tras la llegada de Javier Milei al gobierno, caracterizando este proceso como parte de una ofensiva internacional de nuevas derechas articuladas globalmente. Señaló que estos proyectos políticos logran instalarse aprovechando el descontento social acumulado, especialmente tras la pandemia, y avanzan mediante la deslegitimación de la acción colectiva, la persecución de movimientos sociales y la criminalización de la protesta.
Goldar advirtió además que el neoliberalismo contemporáneo ya no opera únicamente desde lo económico, sino también desde una profunda colonización de las subjetividades, reforzada por discursos de odio, xenofobia y aporofobia que buscan responsabilizar a sectores empobrecidos y migrantes de las crisis sociales.
Colonialismo, extractivismo y despojo en el Caribe
Desde Puerto Rico, Rosa Luz Molina situó la discusión en el contexto colonial caribeño, marcado por el control político y económico de Estados Unidos sobre la isla.
Molina describió cómo las políticas de ajuste fiscal, la privatización de bienes comunes y el avance de megaproyectos turísticos han profundizado el despojo territorial y la exclusión social. También alertó sobre el desmantelamiento de la educación pública, la reducción de contenidos de historia y estudios sociales y la creciente “hipertecnologización” educativa que sustituye el diálogo crítico por lógicas técnicas e instrumentales.
Además, señaló que el avance de estas políticas no es únicamente económico, sino también cultural y afectivo: “Nos van encerrando poco a poco”, afirmó, al describir cómo la privatización de las costas limita el acceso colectivo al territorio.
Frente a este panorama, destacó la importancia de las prácticas de educación popular “cimarrona afrocaribeña”, construidas desde la resistencia comunitaria, el arte, la memoria y la organización territorial.
El autoritarismo como eje regional
Por su parte, Oscar Jara enfatizó que uno de los rasgos centrales del momento actual es la consolidación de formas autoritarias de ejercicio del poder.
Advirtió que en varios países de la región se impulsa una creciente concentración de poder en los ejecutivos, debilitando contrapesos institucionales y legitimando soluciones basadas en la militarización y el castigo.
Según Jara, estas tendencias logran avanzar debido a las debilidades históricas de las democracias liberales, incapaces de garantizar bienestar, participación y justicia social para amplios sectores de la población.
Ante ello, insistió en que la educación popular debe fortalecer espacios de diálogo, reflexión crítica y participación colectiva capaces de disputar el sentido común autoritario. “La creatividad es un desafío enorme”, afirmó, señalando que las respuestas no están predefinidas y que los procesos organizativos deben construirse caminando colectivamente.
Crisis política y disputa de sentidos en Chile
Desde Chile, Jorge Osorio analizó el ascenso de gobiernos de ultraderecha como parte de una transformación global más amplia que atraviesa también Europa y otras regiones.
Osorio explicó que estas fuerzas políticas logran consolidarse a partir de discursos centrados en la inseguridad, el miedo y la supuesta crisis total de los Estados, amplificados mediante redes sociales y grandes plataformas mediáticas. Sin embargo, advirtió que estos proyectos buscan desmontar progresivamente derechos sociales, debilitar la educación pública y reinstalar culturas políticas autoritarias.
En ese contexto, destacó que la educación popular enfrenta el desafío de actualizarse frente a nuevos “ecosistemas de aprendizaje”, marcados por transformaciones tecnológicas, territoriales y culturales.
Los desafíos de la educación popular
A lo largo del conversatorio, las y los participantes coincidieron en que la educación popular atraviesa un momento de profunda interpelación política y pedagógica.
Entre los principales desafíos señalados estuvieron:
- -Reconstruir procesos colectivos en contextos de individualización y fragmentación social.
- -Disputar sentidos comunes atravesados por el miedo, el odio y la desinformación.
- -Sostener la esperanza frente al cansancio organizativo y la sensación de indefensión.
- -Fortalecer la articulación regional entre organizaciones, movimientos y redes de educación popular.
- -Construir pedagogías capaces de responder a nuevos escenarios tecnológicos y culturales.
- -Defender la educación pública, la memoria histórica y los bienes comunes.
- -Acompañar procesos territoriales de resistencia frente al extractivismo y el despojo.
- -Incorporar perspectivas antipatriarcales, interculturales y decoloniales en las prácticas pedagógicas.
Rosa Luz Molina insistió en la necesidad de “juntar los cuerpos para la protesta y para la propuesta”, reivindicando la importancia del encuentro presencial, la organización comunitaria y el trabajo cultural como formas de resistencia ante la fragmentación social.
Por su parte, Jorge Osorio propuso avanzar hacia una “cartografía” latinoamericana de las experiencias actuales de educación popular, capaz de reconocer territorios, prácticas, movimientos y procesos emergentes en toda la región.
Educación popular para sostener la vida
Lejos de asumir una postura derrotista, el conversatorio planteó la necesidad de fortalecer las capacidades organizativas y pedagógicas de los movimientos populares en medio de escenarios complejos.
Las intervenciones coincidieron en que la educación popular sigue siendo una herramienta fundamental para la construcción de pensamiento crítico, organización colectiva y defensa de la vida digna.
En palabras de Oscar Jara, los cambios profundos no ocurren de un día para otro, sino mediante procesos históricos que requieren “paciente impaciencia”, creatividad y construcción colectiva permanente.
En un continente atravesado por el miedo, el extractivismo y el autoritarismo, la educación popular aparece así no solo como una metodología educativa, sino como una apuesta ética y política por sostener vínculos, memorias y horizontes emancipadores.
La creatividad como horizonte político y pedagógico
Otro de los elementos que atravesó el conversatorio fue la reivindicación de la creatividad como una dimensión fundamental para afrontar los desafíos del presente. Lejos de entenderla únicamente como una herramienta metodológica o estética, las y los participantes la plantearon como una capacidad política necesaria para imaginar, sostener y construir alternativas en medio de contextos marcados por el miedo, el cansancio y la fragmentación social.
Oscar Jara insistió en que las respuestas no están predefinidas y que los procesos organizativos deben construirse caminando colectivamente, lo que exige mantener viva la capacidad de crear nuevas formas de encuentro, diálogo, movilización y esperanza. En esa línea, la creatividad aparece como una práctica profundamente vinculada con la resistencia y con la posibilidad de seguir imaginando horizontes emancipadores incluso en escenarios adversos.
Desde Puerto Rico, Rosa Luz recuperó el papel del arte, la cultura y las prácticas comunitarias como formas de acuerpamiento y organización. Señaló que las luchas actuales requieren conectar con las identidades, las memorias y las experiencias territoriales para generar procesos capaces de movilizar afectos, vínculos y sentidos colectivos.
Las reflexiones del conversatorio coincidieron en que la creatividad es también una forma de disputar el control de las subjetividades impuesto por el neoliberalismo y las nuevas derechas. Frente a discursos que promueven el individualismo, el miedo y la resignación, la educación popular apuesta por abrir espacios donde sea posible imaginar otros modos de vivir, relacionarse y construir comunidad.
En ese sentido, la creatividad no aparece como un complemento secundario de la acción política, sino como una condición necesaria para sostener la organización colectiva, reinventar las pedagogías y fortalecer las resistencias territoriales en América Latina y el Caribe.
Así, en tiempos de autoritarismo, extractivismo y fragmentación, la creatividad se reivindica como una fuerza vital capaz de abrir grietas en los sentidos dominantes y de alimentar la construcción colectiva de futuros más justos, solidarios y dignos.
Si las reflexiones compartidas en este conversatorio resonaron con sus experiencias, preocupaciones o procesos organizativos, les invitamos a ver el conversatorio completo “Educación popular ante la reconfiguración del poder”. Escuchar directamente las voces de las educadoras y educadores participantes permite profundizar en los análisis, matices y desafíos planteados para América Latina y el Caribe. En tiempos marcados por el miedo, el autoritarismo y la fragmentación social, estos espacios de diálogo colectivo también son una invitación a seguir pensando, organizándonos y construyendo esperanza desde nuestros territorios.
¿Qué desafía hoy a la educación popular?
Compartimos esta matriz como un insumo para la reflexión colectiva sobre los desafíos, tensiones y disputas que atraviesan hoy a la educación popular. La intención es que pueda acompañar las intervenciones del conversatorio y contribuir a seguir dialogando, problematizando y construyendo preguntas desde las experiencias, territorios y procesos organizativos que habitamos.
La matriz no busca establecer categorías cerradas ni lecturas definitivas, sino ofrecer algunas pistas para pensar críticamente los escenarios actuales, las contradicciones que enfrentamos y las posibilidades de recrear prácticas político-pedagógicas comprometidas con la defensa de la vida, los bienes comunes y las luchas colectivas.
Contexto / fenómeno | ¿Qué desafía a la educación popular? | Riesgos identificados | Posibles respuestas desde la educación popular |
Avance de nuevas derechas y neofascismos | La capacidad de construir pensamiento crítico y organización colectiva en contextos de miedo y polarización | Naturalización del autoritarismo, discursos de odio, debilitamiento democrático | Fortalecer espacios de análisis crítico, formación política y lectura colectiva de la realidad |
“Bukelización” y militarización | La defensa de los derechos humanos frente a discursos de seguridad y control | Justificación de la suspensión de derechos, normalización del castigo y vigilancia | Construir narrativas alternativas sobre seguridad, justicia y vida digna |
Criminalización de la protesta y organización social | La posibilidad de sostener procesos organizativos colectivos | Miedo a participar, persecución, desgaste organizativo | Generar redes de cuidado, protección colectiva y articulación territorial |
Colonización de las subjetividades desde el neoliberalismo | La construcción de sentidos colectivos frente al individualismo extremo | Competencia, apatía política, ruptura de vínculos comunitarios | Recuperar prácticas de solidaridad, encuentro y trabajo comunitario |
Discursos de odio, xenofobia y aporofobia | La capacidad de construir horizontes emancipadores incluyentes | Estigmatización de sectores empobrecidos, migrantes y movimientos sociales | Impulsar pedagogías antirracistas, antipatriarcales y decoloniales |
Extractivismo y despojo territorial | El vínculo entre educación popular y defensa de los bienes comunes | Desplazamiento territorial, violencia ambiental, criminalización de defensoras y defensores | Fortalecer procesos territoriales, memoria comunitaria y pedagogías del territorio |
Desmantelamiento de la educación pública | La defensa de la educación como derecho y bien común | Privatización, exclusión educativa, tecnocratización | Reivindicar la educación pública crítica, popular y comunitaria |
Hipertecnologización y predominio de lógicas instrumentales | La centralidad del diálogo, el encuentro y la reflexión colectiva | Aislamiento, pérdida del debate crítico, deshumanización de los procesos educativos | Crear metodologías participativas y críticas que resignifiquen el uso de tecnologías |
Fragmentación social y repliegue hacia lo individual | La posibilidad de reconstruir tejido social y comunitario | Desmovilización, desconfianza, debilitamiento organizativo | Promover espacios de encuentro, acuerpamiento y construcción colectiva |
Cansancio militante e indefensión aprendida | La sostenibilidad emocional y política de los procesos organizativos | Agotamiento, desesperanza, desarticulación | Cultivar pedagogías de la esperanza, el cuidado y la ternura política |
Crisis de las democracias liberales | La reflexión sobre nuevas formas de participación y construcción política | Desafección política, apatía, autoritarismo | Impulsar prácticas democráticas desde lo cotidiano y comunitario |
Manipulación mediática y desinformación | La capacidad de disputar sentidos comunes | Instalación de mentiras como verdades sociales | Fortalecer comunicación popular y alfabetización crítica mediática |
Debilitamiento de memorias históricas | La transmisión intergeneracional de luchas y experiencias | Pérdida de referencias históricas y capacidad crítica | Recuperar memorias locales, luchas populares e historias comunitarias |
Nuevos movimientos y sujetos sociales | La actualización de metodologías y lenguajes de la educación popular | Desconexión con juventudes y nuevas formas organizativas | Construir pedagogías flexibles, creativas e interculturales |
Crisis civilizatoria y cambio de época | La necesidad de replantear horizontes políticos y pedagógicos | Fatalismo, sensación de no futuro | Construir alternativas centradas en el cuidado de la vida y los bienes comunes |
Nuevas pobrezas y exclusiones | La capacidad de acompañar comunidades atravesadas por múltiples violencias | Soledad, exclusión, precarización extrema | Desarrollar pedagogías del cuidado, hospitalidad y acompañamiento |
Debilitamiento de vínculos regionales | La articulación latinoamericana y caribeña de procesos populares | Aislamiento de luchas y experiencias | Fortalecer redes, intercambios y plataformas regionales como Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe |
Transformaciones culturales y tecnológicas | La actualización pedagógica sin perder sentido político | Adaptación acrítica a tecnologías y plataformas | Construir nuevos “ecosistemas” pedagógicos críticos y participativos |
Avance del patriarcado y conservadurismo | La incorporación real de perspectivas feministas y antipatriarcales | Retrocesos en derechos y violencias de género | Impulsar pedagogías feministas y prácticas de igualdad |
Pérdida de espacios colectivos presenciales | La dimensión corporal y afectiva de la organización | Individualización y debilitamiento comunitario | “Juntar los cuerpos para la protesta y la propuesta” mediante encuentros, arte y cultura comunitaria |









