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¿Molesta el FEES? Pregunten a las comunidades: la universidad pública más allá del aula.

En medio del debate nacional sobre el financiamiento de las universidades públicas, muchas veces la discusión sobre el FEES queda reducida a cifras, presupuestos o indicadores de matrícula. Sin embargo, en los territorios rurales y comunidades organizadas existen otras dimensiones de la universidad pública que suelen quedar invisibilizadas: el acompañamiento comunitario, la educación a lo largo de la vida, la producción colectiva de conocimiento y la defensa de los bienes comunes.

Las entrevistas que integran este video fueron realizadas junto al grupo de Defensa de la Cuenca del Río Frío–Caño Negro, en Guatuso, y representan parte del diálogo, acompañamiento y trabajo conjunto que se ha venido construyendo entre comunidades organizadas y la Universidad de Costa Rica en torno a la defensa del territorio, el ambiente y los bienes comunes.

El siguiente video recoge testimonios de personas vinculadas a estos procesos comunitarios, quienes reflexionan sobre el papel que ha tenido la Universidad de Costa Rica en sus procesos organizativos y de defensa territorial. Sus palabras permiten comprender que la universidad pública no termina en el aula ni se limita a la formación profesional tradicional.

Para muchas comunidades, especialmente en contextos donde las instituciones estatales han respondido tarde o de manera insuficiente frente a conflictos socioambientales, la universidad pública se convierte en un espacio de escucha, investigación crítica y fortalecimiento organizativo.

Uno de los elementos más significativos que aparece en los testimonios es el reconocimiento del conocimiento comunitario como parte legítima de los procesos educativos. Las personas participantes señalan que, aunque muchas no tuvieron acceso a estudios universitarios formales, también tienen derecho a aprender, comprender y participar en la defensa de sus territorios. En ese sentido, la universidad pública cumple una función democratizadora que va más allá de otorgar títulos.

Las experiencias compartidas muestran cómo el acompañamiento universitario ha permitido comprender técnicamente las afectaciones ambientales sobre el Río Frío, fortalecer denuncias comunitarias y generar procesos de concientización ambiental en la zona. Pero además, evidencian algo más profundo: la construcción de relaciones de confianza y trabajo conjunto entre comunidades y universidad.

En un contexto donde frecuentemente se cuestiona el presupuesto universitario desde una lógica utilitarista o exclusivamente económica, resulta fundamental recordar que el FEES también sostiene programas, proyectos y procesos de acción social que acompañan comunidades rurales, territorios indígenas, organizaciones ambientales y múltiples iniciativas de participación social.

Reducir la universidad pública únicamente a la formación dentro del campus invisibiliza décadas de trabajo territorial y de construcción colectiva de conocimiento junto a sectores históricamente excluidos.

Algunas dimensiones del FEES que muchas veces se invisibilizan
  • -Acompañamiento a comunidades en conflictos socioambientales.
  • -Producción colectiva de conocimiento junto a organizaciones comunitarias.
  • -Educación de personas adultas y aprendizaje a lo largo de la vida.
  • -Fortalecimiento organizativo y participación comunitaria.
  • -Democratización del acceso al conocimiento científico y técnico.
  • -Defensa de bienes comunes como el agua, los ríos y los territorios.
  • -Presencia universitaria en zonas rurales históricamente excluidas.
  • -Espacios de diálogo entre saberes académicos y saberes comunitarios.
  • -Formación crítica y compromiso social más allá del mercado laboral.
  • -Construcción de esperanza y tejido social en comunidades organizadas.

Defender el FEES también implica defender la posibilidad de que las universidades públicas sigan presentes en los territorios, dialogando con las comunidades, fortaleciendo capacidades locales y contribuyendo a la defensa de la vida y los bienes comunes.

Porque la universidad pública no solo se construye en las aulas. También se construye en los ríos, las comunidades y las luchas de los pueblos.

¿Y si la universidad no empezara con un examen de admisión?

Comprender la educación de personas adultas y el aprendizaje a lo largo de la vida como parte del quehacer universitario implica reconocer que la universidad pública no puede reducirse únicamente a quienes logran ingresar formalmente a una carrera. También existe universidad cuando hay diálogo, intercambio de saberes, construcción colectiva de conocimiento y acompañamiento a las comunidades en sus luchas y procesos organizativos.

En muchos territorios rurales y espacios comunitarios existen personas con enormes conocimientos sobre el agua, la agricultura, los ecosistemas, la organización comunitaria y la defensa del territorio, aunque nunca hayan pasado por un aula universitaria. Cuando la universidad se vincula con estas experiencias, no llega simplemente a “enseñar”: también llega a escuchar, aprender y construir junto a las comunidades.

Por eso, pensar la educación a lo largo de la vida implica cuestionar la idea de que el conocimiento válido solo existe dentro del campus o únicamente entre quienes poseen un título académico. La universidad pública también se fortalece cuando dialoga con saberes campesinos, comunitarios, indígenas y territoriales que históricamente han sido invisibilizados.

Defender esta dimensión universitaria significa defender la posibilidad de que existan espacios permanentes de encuentro, reflexión y aprendizaje colectivo más allá de la lógica del mercado, la competencia o los filtros de ingreso.

Porque una universidad verdaderamente pública no solo abre carreras. También abre diálogos, construye vínculos y reconoce que el conocimiento se produce junto a los pueblos.

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La memoria viva de La Guaria: 60 años de educación y comunidad en el Valle la Estrella

En el Valle la Estrella, Limón, la historia de la Escuela La Guaria es también la historia de una comunidad que ha sabido cuidar uno de sus bienes comunes más valiosos: la educación.
El texto “Escuela La Guaria: 60 aniversario (1965–2025)”, escrito por Luis Alberto Soto Ramírez, trabajador social del MEP, recupera con sensibilidad y rigor la memoria de esta institución educativa que nació del esfuerzo solidario de familias campesinas, lideradas por figuras como Santos Zeledón.

Más que una conmemoración, el documento es una invitación a pensar el presente desde las huellas del pasado: a reconocer que la escuela no solo enseña, sino que teje comunidad, identidad y esperanza colectiva.
Soto plantea un desafío profundo: actualizar la misión educativa en un contexto marcado por la desigualdad y la exclusión, y reactivar la participación comunal como eje del bienestar educativo.

A través de testimonios, relatos inéditos y reflexiones sobre la educación pública, este texto nos recuerda que la memoria no es nostalgia: es una forma de resistencia y de construcción de futuro. En un país donde los bienes comunes sociales —como la escuela, el agua o la salud— enfrentan riesgos crecientes, recuperar la historia de La Guaria es reafirmar que el derecho a aprender y a convivir dignamente sigue siendo una tarea colectiva.

Desafíos para el futuro: una escuela que piense su comunidad

En su texto, Luis Alberto Soto no se limita a conmemorar; propone una agenda de transformación. Señala que, tras seis décadas de historia, la Escuela La Guaria enfrenta retos que van más allá de la infraestructura o los recursos materiales. El desafío principal consiste en reconstruir la comunidad educativa como sujeto colectivo, capaz de imaginar y construir la educación que necesita el Valle la Estrella en las próximas décadas.

Entre los puntos que destaca el autor están:

  • Modernizar la oferta educativa con un enfoque integral, que incluya arte, deporte y pedagogías lúdicas que fortalezcan el aprendizaje significativo.

  • Combatir la exclusión y la marginación social, especialmente en contextos rurales y costeros que han sido históricamente relegados.

  • Reactivar el protagonismo comunal, recuperando experiencias organizativas que ya han contribuido al bienestar, como la lucha por el agua potable.

  • Promover el bienestar integral —físico, mental, social y económico— como condición indispensable para el éxito educativo.

Estos desafíos, más que un diagnóstico, son un llamado a la acción: a recuperar la memoria como herramienta para repensar el presente y fortalecer la educación pública como bien común, enraizada en la vida, la dignidad y el desarrollo de las comunidades.

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Convocatoria: Proceso de reflexión ¿Aún sigue vigente la transformación? Crisis Educativa y Educación Popular

¿Qué educación queremos para qué tipo de sociedad?

La versión mercantilizada de la educación se ha convertido en la respuesta dominante en múltiples espacios educativos. Ante esta realidad, enfrentamos un desafío crucial: construir propuestas educativas que busquen la transformación y la profundización de nuestros derechos sociales y culturales.

Estamos en medio de una disputa por los sentidos de la educación, que no es otra cosa que el debate sobre el proyecto de sociedad que queremos construir. Esta disputa se materializa en leyes, reglamentos, programas de estudio y otros dispositivos que dan forma al sistema educativo.

Se nos presenta una falsa dicotomía entre educación básica y universitaria, técnica y humanista, como si una representara una visión privilegiada a expensas de la otra. Sin embargo, abordar estos argumentos de manera superficial nos aleja de una reflexión esencial:

¿Qué tipo de educación queremos para construir la sociedad que soñamos?

En este espacio de diálogo, reflexionaremos sobre preguntas clave:

  • ¿Qué se cuestiona realmente en un sistema educativo?
  • ¿Qué elementos se utilizan para desacreditarlo?

Te invitamos a participar y reflexionar sobre la coyuntura educativa actual.

Duración:
5 sesiones: 19 y 26 de febrero, 5, 12 y 19 de marzo.

Horario:
6:00 p.m. a 8:30 p.m.

Lugar:
Kioscos Socioambientales, San Pedro.

Formulario de inscripción: https://forms.gle/JiAD9jyKQPpUqu4d9

Para más información, descarga la convocatoria o escribe a:
📧 observatoriobienescomunes@gmail.com

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Otro ladrillo en el muro: Negociaciones del FEES y política educativa

Decían los más mayores que no todo lo que brilla es oro, y está máxima la podemos aplicar en el contexto actual del Fondo para la Educación Superior Estatal, que a pesar de las contradicciones expresadas entre el Poder Ejecutivo y CONARE, que produjo el traslado de las negociaciones a la Asamblea Legislativa, decenas de actores emergen como defensores de la educación pública y no guardan palabras para expresar su convencimiento sobre la importancia de esta, sin embargo, ¿estaremos entendiendo la misma educación?

En la práctica de la formulación de la política educativa, y en particular de la educación superior, continua dominando una concepción de una «Universidad Corporativa» caracterizada por varias tendencias que configuran la gestión actual: a) La mercantilización mediante mecanismos de evaluación, b) La estructura de la privatización mediante las patentes, los derechos de autor, “la innovación” y el emprendimiento, c) La gerencialización, d) Flexibilización laboral (Caamaño, 2020).

Es así, que cuando hablamos de política educativa y financiamiento, no estamos siendo ajenos a la configuración de una determinada universidad, en este caso, una pensada para el mercado y la búsqueda del lucro, desplazando los valores democráticos para la construcción de procesos comunes y colaborativos.

Por esta razón, a pesar del interés de varios sectores por la «defensa» de la educación, debemos cuestionar siempre, educación ¿para qué? ¿para quienes? ¿a favor de qué? o ¿en contra de qué? La política educativo no es ingenua, responde a intereses, es así que, debemos tener una lectura crítica del momento actual que atravesamos como sociedad. Por esta razón les compartimos esta infografía para reflexionar las tensiones que rodean la actual política educativa dominante presente en los despachos de las diputaciones, autoridades universitarias y como no, el ministerio de educación.

Aprovechamos para compartir también dos textos de la profesora Carmen Caamaño Morúa que ha venido reflexionado sobre estos procesos.

Artículo: La universidad-empresa en América Central: el caso de la UCR

Libro: ¿La U en venta? Disputas, actores y negociaciones en la transformación de la universidad-empresa

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