ficha superior

Formulario de preinscripción para el Diagnóstico Participativo de los Bienes Comunes en el Cantón Central de Limón

El Observatorio de Bienes Comunes del Programa Kioscos Socioambientales y del Centro de Investigaciones y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica tiene el agrado de extenderles la siguiente invitación al Diagnóstico Participativo de Bienes Comunes del Cantón de Limón.

Esta actividad se enmarca en los objetivos centrales del Observatorio, procura comprender qué pasó con los procesos organizativos en un momento de reactivación económica. ¿Qué contexto encontramos? ¿Qué lectura tenemos del territorio y los bienes comunes que cuidamos y defendemos? ¿Qué hemos dejado de hacer? ¿Qué actividades estamos haciendo?

Parte de estas preguntas son las cuestiones centrales que propone este diagnóstico participativo de los bienes comunes, por un lado reconocernos en este otro contexto de la pandemia COVID 19 y de reactivación económica y por otro, qué estamos haciendo de cara a los viejos y nuevos desafíos que representa seguir cuidando de nuestros bienes comunes.

Esta dirigido a todas aquellas personas que participan en procesos comunitarios u organizativos, en torno al cuido de bienes naturales, sociales o culturales en el Cantón Central de Limón.

Objetivo

  • Desarrollar un análisis prospectivo de los Bienes Comunes, a partir de su situación y prácticas comunitarias en el Cantón Central de Limón.

Objetivos específicos

  • Identificar las percepciones y prácticas que son implementadas en torno al origen, propiedad y gestión de los Bienes Comunes.
  • Caracterizar las acciones de cuido y defensa de los Bienes Comunes presentes y potenciales en el cantón de Limón desde las experiencias organizativas.
  • Determinar las amenazas de cercamientos a los Bienes Comunes que están presentes en el Cantón Central de Limón.

Proponemos realizar 4 sesiones, en horario de 9:00 am a 1:00 pm (habrá refrigerio y almuerzo) en la Sede Regional del Caribe de la Universidad de Costa Rica. Se espera definir entre las siguientes fechas:

  • Sesión 1: Viernes 2 de setiembre o Sábado 3 de setiembre 2022
  • Sesión 2: Viernes 16 de setiembre o Sábado 17 de setiembre 2022
  • Sesión 3: Viernes 30 de setiembre o Sábado 1 de octubre 2022
  • Sesión 4: Viernes 14 de octubre o Sábado 15 de octubre 2022

Como parte de los esfuerzos de este Diagnóstico, queremos impulsar en conjunto:

  • La construcción de una propuesta de agenda común, a partir de temas e iniciativas para la articulación de las experiencias.
  • Desarrollo de materiales para visibilizar y sensibilizar en torno a la importancia de las acciones comunitarias para el cuido de los bienes comunes.

Para más información pueden escribir a: observatoriobienescomunes@gmail.com

Pueden descargar la invitación a la preinscripción aquí.

Les pedimos rellenar el siguiente formulario de prescripción para definir las mejores fechas para nuestros encuentros.

https://forms.gle/SNLn4nZpptUbMb6L7

¡Les esperamos!

 

frenteecologista

Ecocipreses nos cuenta su experiencia – Videos

En Costa Rica conviven miles de historias, preocupaciones y necesidades diversas. También, voces y personas que construyen resistencias y transformaciones urgentes.

Conocé, por medio de doña Isabel Méndez, Aurelia Quirós y Jordan Vargas y , la situación de la comunidad de Oratoria. Este territorio cartaginés se enfrenta al desabastecimiento, administración, contaminación y protección de la naciente de agua. Tal problemática afecta a diversas comunidades y familias de la zona, quienes a través del Frente Ecologista Ecocipreses nos demuestran la importancia de la organización comunitaria para defender nuestros bienes comunes.

 

Isabel Méndez

 

 

Aurelia Quirós

 

 

Jordan Vargas

 

 

En estas elecciones escuchemos estas historias, reconozcamos nuestro país y trabajemos por un mejor futuro. ¡Por un presidente que nos escuche y represente! Más información de las elecciones 2022: https://ucrelectoral.ucr.ac.cr/.

 

Este es un esfuerzo conjunto de UCR Electoral/Palabra de Mujer-Era Verde/Observatorio Bienes Comunes/Kioscos Socioambiantales

portada redes

Bienes Comunes y criminalización de la protesta social

Como región centroamericana atravesamos importantes desafíos, no sólo en materia socioeconómica que erosiona la calidad de vida de millones de personas en nuestros países, sino también aquellas desigualdades socioambientales que provocan daños en nuestra salud, trabajos y nos obligan a plantearnos el abandono de nuestros territorios.

Sin embargo, estas desigualdades socioambientales vienen acompañadas de diversas actividades económicas que en muchos casos son las responsables directas de los procesos de despojo y sobrexplotación que viven nuestros territorios.

Muchas de nuestras comunidades deciden realizar procesos de denuncia a través de movilizaciones para evidenciar las afectaciones, pero también procesos para exigir que la institucionalidad responsable responda ante las afectaciones que vivimos.

La respuesta a esto ha sido la estigmatización y criminalización de nuestras acciones. Actores con mucho poder han generado mecanismos mediante los cuales nuestros líderes y lideresas resultan ser los culpables, provocando no sólo daño moral, sino peligrando sus vidas.

Ante esto, se hace necesario que reflexionemos sobre estos mecanismos y las implicaciones que tienen para nuestras organizaciones. Por esta razón les compartirnos este documento que procura aportarnos algunos elementos para problematizar esta realidad que nos atañe a todas y todos.

Pueden descargar el documento aquí.

cultivo

Explorando las venas abiertas de los bienes comunes: La tierra y la soberanía alimentaria – Artículo e infografía Semanario Universidad

 

¿Es lícito confundir la profundidad de una clase con el bienestar de un país?
Eduardo Galeano

Parece curioso hablar sobre la tierra en tiempos de la exacerbación tecnológica y la economía del conocimiento; sin embargo, reflexionar sobre la situación de la tierra en Costa Rica no es un asunto menor. La tierra es un bien común no renovable, que nos alberga y garantiza muchos otros (agua, bosques, biodiversidad, alimentos), que tiene un lazo intrínseco para el sostén de la vida. Por ello, resulta relevante cuestionarnos: ¿En qué situación se encuentra el uso y tenencia de la tierra?

Una de las principales dimensiones que nos ayudan a caracterizar la “salud” de la tierra en nuestras sociedades es la forma y modo en que se encuentra distribuida. Por esta razón, nos gustaría dar algunas pistas al respecto. Si miramos el Censo Agropecuario del 2014, nos enteramos de que el país cuenta con una extensión de 2,4 millones de hectáreas con fincas agropecuarias. Esto es casi el 47% de la superficie total del territorio nacional.

Según el Plan Nacional de Agricultura Familiar de Costa Rica 2020-2030, solamente el 26% de todas las fincas forma parte de la agricultura familiar. Estas se destinan a todos los usos (pasto, bosque, siembra) y su extensión promedia las 12.6 hectáreas. Otro 56% del total de la superficie con producción agropecuaria, corresponde a fincas de 100 o más hectáreas. Es significativo el número de fincas con tales dimensiones, en comparación con las de agricultura familiar, por lo que nos cuestionamos: ¿qué se está sembrando en esas grandes fincas?

Según el Censo del 2014, el 32% de la producción total corresponde tanto a cultivos agroindustriales (palma aceitera y caña azúcar) como a frutas frescas (piña, banano, melón, naranja). Ambas son actividades orientadas a la agroexportación y dependientes de grandes extensiones de tierra para su productividad y rentabilidad. En cambio, si sumamos arroz, maíz, frijol, papa y cebolla, a lo sumo se llega al 5% de la tierra sembrada, sin importar la extensión de la finca, lo cual nos permite afirmar que hay una presencia minoritaria de cultivos para el consumo local.

Si afinamos nuestra observación, nos damos cuenta de que la producción de alimentos en realidad es bastante reducida, ya que si sumamos la extensión de ganado vacuno y café, ambos representan el 50% de la producción total de estas fincas. Es así que la producción de alimentos se encuentra en una tendencia de disminución por la imposición del modelo de la agroindustria, colocando a la soberanía alimentaria en una alta vulnerabilidad.

Recordemos que con esta pandemia, la condición de las pequeñas producciones ha sido golpeada y se ha disminuido la demanda de su producción. Sus canales de distribución y comercialización se han visto perjudicados, agudizando esta tendencia a disminuir su presencia en la economía nacional, lo cual es preocupante.

Aquí encontramos dos tendencias: por un lado tenemos una mayor concentración de la tierra en pocas manos bajo producción agroindustrial, y por otro lado un modelo de agricultura familiar que se ha visto obligado a competir con la producción agroindustrial, desplazando otros cultivos y profundizando las desigualdades socioeconómicas.

Esta tendencia histórica hacia la agroindustria profundiza el uso de agroquímicos para el sostenimiento de la producción, haciendo caso omiso al impacto ambiental y las externalidades negativas. Finalmente, han sido las comunidades que viven alrededor de estas grandes plantaciones, las que se han visto directamente afectadas por la contaminación de sus fuentes de agua, o enfermedades en la piel, respiratorias y digestivas.

¿Qué nos dice todo esto? Hay una creciente desigualdad en el acceso y el tipo de actividades agropecuarias. La situación se vincula estrechamente con los extractivismos, ya que es un modelo productivo basado en la agroindustria y la ganadería de grandes extensiones, que impregnan y redefinen el sentido de las prácticas sobre la tierra, sin importar de qué tipo de extensión hablemos.

Cuando veamos las estadísticas del comercio exterior alegrándose de las grandes exportaciones de la agroindustria, recuerden que la salud de la democracia pasa también por la tierra, y como dice el dicho “quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro”. La agricultura familiar campesina representa una forma de propiedad y gestión más equitativa y democrática de la tierra, si continúa esta posiciòn minoritaria y al margen de sistemas agroecológicos, seguiremos vulnerando nuestros bienes comunes naturales, y con esto el sostén de nuestra vida.

Observatorio de Bienes Comunes Agua y Tierra

Luis Andrés Sanabria Zaniboni

Puede descargar el artículo aquí.

 

Tomado de: https://semanariouniversidad.com/opinion/explorando-las-venas-abiertas-de-los-bienes-comunes-la-tierra-y-la-soberania-alimentaria/

argentina

Memorias Colectivas como Bienes Comunes: Memorias Colectivas en Argentina – Entrevista con Alba Pereyra Lanzillotto

En esta ocasión compartirnos con Alba Pereyra Lanzillotto sobre las Memorias Colecivas, y en especial la lucha por la Memoria en Argentina, abordamos con ella sobre ¿Qué es la memoria colectiva? ¿Qué territorios se disputan para su revindicación? ¿Qué prácticas están relacionadas para su cuidado?

Sentires y Saberes es un espacio del Observatorio de Bienes Comunes del Programa Kioscos Socioambientales y del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica con el fin de profundizar la reflexión en torno a los Bienes Comunes, sobre su origen, propiedad y gestión.

joao

Ecopedagogías en Contexto Aproximaciones y desafíos para las perspectivas educativas – João Colares

Nos acompaña el investigador y educador popular brasileño João Colares que nos comparte algunas reflexiones sobre el contexto actual de las pedagogías, sus tendencias dominantes neoliberales y los desafíos que representan para aquellos procesos que apuestan por procesos educativos mas democráticos y solidarios. Con esta motivación nos invita a reflexionas sobre la apuesta que significan las ecopedagogías y sus aportes en el contexto actual.

Artículo mencionado: MOTA NETO, J. C. DA M. N. Espiritualidade, Sensibilidades e Produção do Conhecimento em Tempos de Coronavírus: uma Escrevivência sobre o Sagrado e as Ecopedagogias Decolonias. Religare: Revista do Programa de Pós-Graduação em Ciências das Religiões da UFPB, v. 17, n. 1, p. 41-78, 28 set. 2020.

Pueden descargar el artículo en portugués de João Colares aquí

porque

¿Otro observatorio?….¡pero de bienes comunes!

Nuestro contexto está siendo remodelado por una de las mayores crisis de las que podamos tener memoria, tanto por sus afectaciones inmediatas, como por las consecuencias que llegará a extender en nuestras formas de relacionarnos. Sin embargo, algo desafía las condiciones actuales, lo común se muestra como un pilar que está defendiendo la vida, por esta razón es importante pensar cómo lo común está presente en nuestras relaciones y espacios.

Podemos empezar visitando nuestras memorias socioecológicas, ahí recordamos escuchar historias sobre los bosques, los ríos, los parques y cómo a partir del vínculo con esos entornos surgieron saberes y prácticas que enriquecieron nuestras experiencias. También en nuestro contexto ante la incertidumbre que nos envuelve o las amenazas que aparecen ante la escasez, lo común se presenta como fundamental para garantizar la vida. Una de sus dimensiones son los bienes comunes, que se evidencian como indispensables para la reproducción de la vida misma.

Los bienes comunes son lugares y relaciones que procuran medios que nos permiten vivir, alimentarnos, comunicarnos, educarnos o transportarnos entre muchas otras cosas, pero es importante tomar en cuenta que no están dados, por lo tanto están en disputa; es decir, están presentes nuestras relaciones sociales.

Esto que planteamos es parte de una discusión mayor que viene trabajando la academia y los movimientos sociales en América Latina y el mundo, la intención de construir una mirada de la naturaleza no como recurso, sino como bienes naturales, para profundizar un paradigma menos utilitario y más integral donde contemple dimensiones ecológicas, culturales y sociales.

Tal vez nos preguntemos dónde podemos encontrarlos. La respuesta es que son todas aquellas relaciones en donde nos vinculamos con la tierra, el agua, los bosques, las playas, el mar o la biodiversidad, que hoy se ven amenazadas ante la voracidad de la mercantilización centrada en su privatización, deterioro y agotamiento.

Esta erosión de los bienes comunes provoca afectaciones directas en la vida, donde sensiblemente se ve trastornado el entorno ecológico, algunos sectores interesados en el lucro tratan de aminorar esto bajos el eufemismo de “externalidades” (ecológicas, sociales y culturales), otros a su conveniencia invisibilizan estas “externalidades”, o en el peor de los casos se unen y se lo atribuyen al cambio climático para escapar de su responsabilidad.

No es menor apuntar lo anterior, es la muestra de formas y modos de despojo que permiten a sectores dominantes garantizar la concentración y reproducción de su riqueza mediante la explotación y la privatización de lo común, ya sea porque se apropian de ello o porque utilizan los espacios comunes para resolver de manera “gratuita” sus externalidades.

Por esta razón el Programa Kioscos Socioambientales y el CIEP nos invitan a conocer y ser parte del Observatorio de Bienes Comunes: Agua y Tierra para problematizar este contexto que nos interpela a todos y todas, a través de la generación de información y espacios de diálogo sobre las dimensiones y relaciones presentes en los conflictos socioambientales relacionados con el origen, propiedad y gestión de los bienes comunes.

Este proyecto que comienza pretende —a través de monitoreos, talleres en comunidades, articulación con proyectos similares de acción social e investigación— generar información oportuna y vínculos de articulación para evidenciar el estado de los bienes comunes en Costa Rica, y favorecer una mayor conciencia sobre los desafíos que representa la gestión democrática de estos bienes para nuestra sociedad.

A manera de resumen, los bienes comunes nos plantean desafíos en distintas dimensiones; políticas, sociales, culturales y económicas, por esta razón es necesario cuestionar y replantear nuestros conceptos y prácticas. La universidad nos ofrece una posibilidad de abordarlo desde una ecología de saberes, que involucre la universidad y la sociedad, ante esto queda una cuestión a responder… ¿qué desafíos nos plantean los bienes comunes a nuestros procesos organizativos?

Por Luis Sanabria / 27 mayo, 2020

Fuente: Semanario Universidad.