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Día de Parques Nacionales: Mujeres defienden Refugio Silvestre Ostional – Nota de la Vicerrectoría de Acción Social

Desde 1986, cada 24 de agosto se promueve la reflexión sobre la conservación y respeto a los ecosistemas que resguardan

Cada año las playas costarricenses se llenan de vida con la llegada masiva de cinco de las siete especies de tortugas marinas del mundo, que desovan en nuestros litorales para continuar el ciclo de la vida.

Una de las especies de este reptil marino es la tortuga lora, que se observa en el Pacífico, especialmente en Refugio Nacional de Vida Silvestre Ostional, en la Península de Nicoya, que aunque arriba durante el todo el año, incrementa su presencia en la temporada de lluvias.

Sin embargo, pese a los discursos oficiales de un país verde, la sobrevivencia de las tortugas lora está amenazada por el embate de intereses hoteleros que tras la decisión del Tribunal Contencioso Administrativo, el 1 de junio de este año, aceptó la medida cautelar para suspender el Reglamento para el otorgamiento de permisos de construcción en la zona de amortiguamiento en dicho refugio.

Mientras el Poder Judicial dicta sentencia ante el proceso judicial interpuesto por un grupo de desarrolladores turísticos, un grupo de mujeres lideradas por Mariela Fuster Volio y Katherine Terrel dieron los primeros pasos para conformar la Colectiva Defiendo Ostional, que tras un llamado abierto reunió a personas preocupadas por los ecosistemas de esa zona.

“No somos una agrupación feminista, pero casualmente solo se unieron las mujeres. Por mi parte, me he reunido con otras organizaciones comunitarias de distritos aledaños para llamar la atención sobre la problemática que enfrentamos, como una forma de contribuir”, dijo Fuster.

La activista, quien migró a Nosara años atrás, convirtió en su hogar aquel sitio, y ve con preocupación el auge de construcciones en los linderos y dentro del área protegida. Por ello, asumió esta lucha como parte de su compromiso con esta comunidad, explicó.

“Somos un grupo de mujeres migrantes nacionales y extranjeras que nos reunimos luego de una marcha organizada por Katherine Terrel. Era mucha la gente que quería protestar, y así fue como nos conocimos. A partir de eso surgió la posibilidad de agregar más personas, pero vemos que es un tema que interesa más a la gente que llegamos de otros lugares. Se corrió la voz de una reunión para ir esbozando otras líneas de acción, y solo se presentaron mujeres”, acotó.

En este momento, la comunidad, y el futuro del Refugio Nacional de Vida Silvestre Ostional, está en manos de los jueces de la República, quienes en una primera instancia le dieron la razón a la Municipalidad de Nicoya, al dictar un reglamento para regular las construcciones en el lugar.

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Sin embargo, la apelación presentada por los empresarios fue acogida. “Estamos esperando la sentencia, y como todo esto es muy preocupante. También la Asociación Cívica de Nosara y esta Colectiva, así como personas de otras regiones hemos formado una coalición de lucha para proteger este refugio silvestre único en el mundo”, prosiguió Fuster.

Apoyo UCR
Fuster y Terrel son las líderes de este movimiento, tras de ellas hay un grupo de mujeres que tomaron la bandera de la defensa ecológica ante los embates del desarrollismo turístico y la urbanización descontrolada que ha ido arrasando las zonas costeras.

“Aunque tuviéramos un reglamento en vigencia, la realidad es que las construcciones aquí van a mil por hora, sobre todo en la zona conocida popularmente como el Sueño Americano, habitada principalmente por extranjeros que han construido viviendas de lujo y han ido urbanizando”, detallaron.

Sin embargo, en otras partes de Nosara abunda el desempleo, ha incrementado la inseguridad ciudadana, el transporte público es sumamente deficiente y los trabajos informales reciben pagas muy bajas; “sobre todo se refieren a labores de limpieza y mantenimiento de las mansiones construidas por migrantes extranjeros”, aseguró Fuster.

Aunque en este distrito la Asociación Cívica de Nosara emprende acciones de desarrollo comunal, el propósito de las mujeres de esta colectiva fue emprender una campaña informativa ante la desinformación o datos inexactos relativos al reglamento en cuestión.

Para lograr su cometido, la Colectiva Defiendo Ostional solicitó el acompañamiento del Observatorio de Bienes Comunes, proyecto de Acción Social de la Universidad de Costa Rica (UCR), para definir el modelo de organización comunitaria idóneo para sus objetivos. Como un primer acercamiento se realizó un taller con personas de Nosara, cuyos resultados arrojaron que la preocupación sobre el futuro ambiental es palpable, pero que también existen distintos enfoques sobre cómo abordarlo y que existen muchos vacíos en la comunidad sobre el tema, manifestó el Lic. Luis Sanabria Zaniboni, coordinador del Observatorio.

La conservación de los ecosistemas que sustentan la reproducción de las tortugas Lora en el …
La conservación de los ecosistemas que sustentan la reproducción de las tortugas Lora en el Refugio de Vida Silvestre Ostional enfrenta intereses de la comunidad de Nosara y de los desarrolladores urbanísticos y turísticos; en los últimos años han proliferado construcciones dentro y alrededor de los línderos de dicho sitio, único en el mundo por el desove masivo de este reptil marino. Foto: Anel Kenjekeeva.

“Ellas nos contactaron este año y en ese primer taller identificamos desafíos muy complejos. En Nosara confluyen personas de Nicoya, migrantes nacionales e internacionales, que conforman una comunidad que entiende de manera diferente en qué consiste el reglamento; e incluso esta es una dinámica que va más allá del mismo y de la organización comunitaria”, continuó Sanabria.

“Nuestra labor como Observatorio es apoyar a las mujeres a concretar un espacio reconocido entre las mujeres y las demás personas de Nosara; así como el nivel organizativo para la toma de decisiones”, prosiguió. De acuerdo con Sanabria, es palpable que existe gran presión acerca del desarrollo urbano sobre los ecosistemas costeros.

En este sentido, la líder Fuster Volio coincidió con esa apreciación, ya que aseguró que en otras zonas de la costa guanacasteca ya enfrentan desastres ecológicos ante el crecimiento inmobiliario y turístico descontrolado; “Nosara es de los pocos que aún sobreviven y tenemos que defender no solo el Refugio Silvestre, sino otras especies y sus entornos”, criticó.

En tanto, la Colectiva Defiendo Ostional sabe que los problemas de Nosara no solo son la protección de las tortugas Lora; existen múltiples necesidades no resueltas pese a la presencia de áreas sumamente desarrolladas y catalogadas como de lujo. “Aquí necesitamos un buen alcantarillado, porque con cada temporal nos inundamos, resolver el asunto de los caminos, el futuro del agua potable y el resguardo de las aguas subterráneas, y generar empleos. Y sin intención de criticar, pero aquí muchos extranjeros están metidos en este negocio de bienes y raíces, y son quienes tienen sus construcciones dentro de los linderos”, detalló la líder.

“Necesitamos una comunidad motivada, sin importar las nacionalidades o las procedencias; pero la mayoría de las personas están luchando por sobrevivir ante las múltiples necesidades cotidianas por la pobreza que afecta a gran parte de las personas habitantes de Nosara”, indicó Fuster.

Este artículo fue hecho por: Eduardo Muñoz Sequeira Periodista, Vicerrectoría de Acción Social
eduardo.munoz@ucr.ac.cr

Tomado de: https://www.ucr.ac.cr/noticias/2021/08/24/mujeres-defienden-refugio-silvestre-ostional.html

dialogo saberes

Bienes Comunes y prácticas de cuido Salud Pública como diálogo de saberes – Dr José María Gutiérrez

En esta ocasión compartimos con el Dr. José María Gutiérrez para conversar sobre su experiencia en la producción de antivenenos para mordeduras de serpiente y como estos evidencian la importancia del diálogo de saberes para comprender las relaciones presentes en la salud pública, por ejemplo sus implicaciones técnicas o médicas, pero también sociales, culturales, económicas o políticas. Les invitamos a reflexionar ¿Qué desafíos plantea la salud para pensarse desde los bienes comunes?

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Breve cronología sobre la situación del Agua en la comunidad de Cipreses de Oreamuno

Les compartimos esta Infografía que nos ayuda a comprende algunos de los momentos críticos que ha atravesado la gestión del Agua en Cipreses de Oreamuno, y así comprender el desafío que representa en la actualidad el Modelo de Gestión Delegada del AyA  cuando las instancias locales no realizan de forma adecuada sus funciones.
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Encuentro del maíz. Con el objetivo de intercambiar saberes entre agricultores, técnicos y académicos, se realizó el Encuentro sobre Maíz Criollo en Nicoya, los días 22 y 23 de noviembre. Allí se presentaron los resultados de las investigaciones desarrolladas por la UCR, la UNA y el TEC. Además, se impartieron charlas para reflexionar sobre la situación actual que enfrenta este cultivo y se expusieron alternativas para fomentar su comercialización y rescatar su consumo.
La actividad fue organizada en el marco del proyecto FEES-Conare “Diversidad, valor nutricional y conservación del maíz criollo costarricense” y el proyecto del CITA-UCR “Fomento del consumo del maíz pujagua cultivado en Guanacaste, un alimento ancestral de alto valor nutricional, y estudio de sus usos tradicionales” y contó con el apoyo del Doctorado de Estudios de la Sociedad y la Cultura de la UCR.
A través de estos proyectos, los científicos de las universidades estatales han asumido el compromiso de contribuir con la conservación de las diferentes variedades de maíz criollo: el maíz amarillo (yema de huevo), el maíz blanco (maicena) y los maíces morados (pujagua y pujagua Congo), mediante la investigación de la diversidad genética y la conservación de semillas, así como el estudio de su valor nutritivo y usos tradicionales.Los campesinos llevaron al encuentro sus mazorcas más vistosas. Esta variedad la conocen como "arcoíris".

Artículo publicado por la UCR: La naturaleza es más que un recurso, es el territorio y el tejido que construye la identidad de los pueblos

Artículo de: Katzy O`neal Coto Periodista, Oficina de Divulgación e Información Áreas de cobertura: ciencias agroalimentarias y medio ambiente katzy.oneal@ucr.ac.cr

Foto de portada: Laura Rodríguez Rodríguez.

 Las semillas, los ríos y la tierra son parte de los bienes comunes más preciados por los pueblos indígenas y comunidades campesinas que aún hoy continúan preservándolos para el futuro de la humanidad gracias al conocimiento heredado de sus antepasados. 

El Observatorio de los Bienes Comunes: Agua y Tierra de la UCR apuesta por reivindicar las prácticas y saberes de los pueblos originarios para cuidar de la Madre Tierra.

El Día Internacional de la Madre Tierra reconoce al planeta y sus ecosistemas como el hogar común de la humanidad y plantea la necesidad de protegerla para mejorar los medios de vida de las personas, contrarrestar el cambio climático y detener la pérdida de la biodiversidad y degradación de los ecosistemas.
Para lograr esta meta, la academia está volviendo la mirada hacia el conocimiento ancestral, recuperando las tradiciones y saberes de pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades campesinas para defender, cuidar y preservar la naturaleza bajo un marco conceptual alternativo, que va más allá de la conservación y la sostenibilidad ambiental.

Como señala el informe Estado de la Nación 2019 citando el Vigésimo Informe (2014) ¨la apuesta por la conservación es una condición necesaria, pero insuficiente, para la sostenibilidad del desarrollo humano. La apuesta por la conservación no evita la persistencia de un uso insostenible de recursos naturales estratégicos, con altos impactos ambientales”.

Por eso, en la Universidad de Costa Rica se crea el Observatorio de los Bienes Comunes: Agua y Tierra, un proyecto que nace apartir del Programa Kioscos Socioambientales, y apuesta por reinvindicar el valor de los saberes y formas de relacionamiento de nuestros pueblos originarios con la naturaleza para contribuir a la defensa de los bienes comunes que permiten tejer las redes de vida que nos sustentan.

El Observatorio alerta sobre los procesos de privatización y extractivismo, que amezan costantemente los recursos naturales como el agua, la tierra, el aire, los bosques, las reservas de peces, es decir, aquellos recursos biológicos de los cuales depende la vida de la humanidad, y los convierten en simples mercancías trasladando los altos costos de la explotación a los ecosistemas y a las comunidades rurales.

Este proyecto de Investigación- Acción Social que surgió en el 2020, adscrito al Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP), tiene como propósito estudiar, analizar y visibilizar los procesos de privatización y extractivismo de bienes comunes, principalmente aquellos relacionados con el agua (concesiones sobre ríos, proyectos de riego, presas, minería no metálica, Proyectos Hidroeléctricos, etc ) y la tierra (agronegocio, despojo, tomas de tierra, usos del suelo, etc).

 

Las comunidades de Santa Juana y de Orocú en Punta Morales de Chomes mantienen una lucha constante para proteger el Río Lagartos donde la asada tiene la bomba que abastece de agua potable a ambas comunidades. Gracias a la organización comunal han logrado eliminar los botaderos clandestinos, detener actividades como el lavado de carros y motos que contaminan el agua y la construcción de tanques ilegales para riego de cultivos y ganado para beneficio de particulares.

“Los indígenas de Térraba me enseñaron de la espiritualidad de la Madre Tierra, ellos están luchando por hacer que se respete la vida del río porque el río es un ser vivo, un ser independiente, que nace, crece, reproduce la vida y no muere porque continúa su ciclo y nos vuelve a bendecir en forma de lluvia”.

Roxana Flores Martínez. Secretada de la Asada de Orocú y activista en la defensa de los ríos, miembro de la Liga de Asadas.

El tejido que sostiene la vida

El Observatorio de Bienes Comunes: Agua y Tierra centra su propuesta en el concepto de bienes comunes que nace en Europa pero que en América Latina toma connotaciones muy diferentes al encontrarse con las cosmovisiones de pueblos afrodescendientes y pueblos indígenas que tienen su construcción propia de la naturaleza, según explica el coordinador del Observatorio, Luis Andres Sanabria Zaniboni.

“Para muchos de estos pueblos y comunidades la naturaleza es más que un recurso, es su territorio y es el tejido que construye su identidad. Por eso, muchas de las defensas de los bienes comunes en Costa Rica están atados a los ríos, para muchas de las comunidades el rio es parte de su identidad y es hasta la razón de su identidad, eso trasciende por mucho la visión cosificada de la naturaleza”, acota el investigador.

Los bienes comunes, que incluyen los bienes naturales, los bienes sociales y bienes culturales o saberes, cuando se nutren con todas estas cosmovisiones, adquieren otra forma y se entienden como un tejido que sostiene la vida. Entonces ahí se incluye no solamente las prácticas de uso compartido, también la forma en que se concibe el entorno.

Además, recalca que sin esas prácticas que los pueblos indígenas han mantenido por cientos de años los bosques donde ellos viven no existirían, sin el manejo de las semillas criollas que hacen las poblaciones campesinas mucho de muestro paisaje alimentario no existiría, muchos de nuestros alimentos no existirían porque nacen precisamente del manejo de las semillas y los cultivos que ellos han hecho por mucho tiempo.

Más allá de la conservación

Esta propuesta conceptual surge como una alternativa para superar las limitaciones del concepto de conservación que sigue concibiendo a la naturaleza como un recurso e incluso como capital natural. Una de las limitaciones de dicha concepción es que no incluye a la gente, resultando que las comunidades indígenas o campesinas terminan privadas de acceder y disfrutar de los bienes comunes que se procura conservar.

Sanabria asegura que el modelo de conservación que ha primado dio lo que tenía que dar, por ejemplo en Costa Rica la creación de áreas protegidas en los años 70’s logró detener la pérdida de los bosques, pero este modelo es necesario repensarlo para empezar a entendernos con la naturaleza en una dimensión donde todos y todas somos sujetos y sujetas de ese contexto.

El Estado de la Nación (2019) también señala que Costa Rica afronta una importante disyuntiva ya que ¨la gestión ambiental ha tenido dos caras: fortalezas en el ámbito de la conservación, especialmente en las áreas protegidas, que conviven con patrones insostenibles en el uso de los recursos y el territorio fuera de estas¨ (p 56)

Frente a esta disyuntiva, Sanabria recalca que es vital cuestionar la intensidad y la extensión de las actividades que estamos realizando, problematizar el extractivismo como una forma de satisfacer necesidades y sin duda, volver a mirar esas pequeñas prácticas y saberes ancestrales que han logrado mantener los tejidos de vida por cientos y miles de años.

La comunidad de Guacimal se involucró en una defensa del río Veracruz desde el 2011 al 2016, y ganó dos recursos de amparo. El proyecto buscaba llevarse casi todo el agua del río para el proyecto de riego más grande de su tipo en el país. Kioscos socioambientales, Fecon, Rios Vivos y muchas otras entidades y comunidadesse unieron al movimiento y nació la Alianza por la Defensa del Agua.

«Los ríos son las venas que corren por la Madre Tierra, cualquier intento de indiscriminadamente desviarlos, secarlos, represarlos, contaminarlos o de cualquier otra manera dañarlos, es un atentado contra la vida nuestra también».

Verónica Sheehan, vecina de Guacimal. Directora y cofundadora del Centro Demostrativo de Sostenibilidad.

Equilibro amenazado


Desde el Observatorio de los Bienes Comunes: Agua y Tierra se procura abordar las principales problemáticas que afrontan las comunidades en Costa Rica: la expansión del agronegocio a través de la producción de monocultivos (uso de agroquímicos) y despojo de territorios campesinos e indígenas (recuperaciones de tierra) y el agua (PH´s, riego, presas, deforestación, megaturismo) y la extracción a través de quebradores-minería no metálica que pone presión sobre los ríos.

Preocupa la expansión de territorios e implicaciones del cultivo de la piña, relacionado con la invasión a riberas de ríos, zonas protegidas, ecosistemas sensibles y afectaciones a la salud de poblaciones rurales. Pero también llama la atención el manejo de los recursos hídricos, debilidades en la administración pública, así como las desigualdades de acceso y consumo, y los riesgos futuros a la disponibilidad y la calidad.

A estas problemáticas de larga data en Costa Rica se suma la preocupación sobre el modelo de desarrollo agroindustrial que impulse el país postpandemia, que podría profundizar las problemáticas sociales y ambientales asociadas a las grandes agroindustrias de los monocultivos y la intensificación de los conflictos con los pueblos indígenas.

Con este proyecto de investigación- acción social se espera poder ampliar paulatinamente a las demás dimensiones, para generar así insumos relevantes para las comunidades para su trabajo organizativo y de incidencia en torno a la defensa y gestión de los bienes comunes. Para obtener más información visite su sitio web: https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/.

“Esta concepción de los bienes comunes viene a visibilizar que sin estos saberes, estas prácticas ancestrales, sin esas formas de defensa, los bienes naturales que tanto apreciamos no existirían”, apunta Luis Sanabria.

Tomado de: https://www.ucr.ac.cr/noticias/2021/04/22/la-naturaleza-es-mas-que-un-recurso-es-el-territorio-y-el-tejido-que-construye-la-identidad-de-los-pueblos.html#

frenteecologista

El Frente Ecocipreses nos explica: ¿Qué ha venido pasando en la Administración de la Asada de Cipreses? (Infografías)

Fuente: Frente Ecocipreses https://www.facebook.com/frente.ecocipreses.1

La deficiente e irregular administración de los últimos años de la ASADA de Cipreses ha agudizado la problemática del recurso hídrico en la comunidad. Todas las irregularidades administrativas han sido demostradas a través de investigaciones por parte del AyA. Desde el Frente comprendemos que el desarrollo ambiental va íntimamente ligado a una administración sana y transparente del recurso hídrico. Un mala gestión del recurso, las nacientes sobreexplotadas y violentadas en sus zonas de protección, forman el caldo de cultivo perfecto para un caos.

Los fondos públicos que administran las ASADAS son ÚNICAMENTE para velar por el abastecimiento y la continuidad del servicio a la población, así como para la protección del recurso hídrico. Mientras las nacientes se encuentran violentadas y deforestadas en sus zonas de protección y la ASADA sea administrada de manera deficiente e irregular, la crisis del recurso hídrico en Cipreses no acabará.

¿Qué ha pasado con la administración de la ASADA de Cipreses? en las siguientes infografías lo exponemos:

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Observatorio Bienes Comunes UCR: 22 de marzo el agua se celebra y se defiende – Comunicado

  • ¡Hay motivos para celebrar!

Con alegría recibimos, este pasado 17 de marzo, una importante noticia que merece ser celebrada en este día: la Sala Cuarta dio la razón al Frente Ecologista de Cipreses de Oreamuno en su defensa de la naciente de Plantón. En este fallo se recuerda y exige la obligación de las instituciones a trabajar por el cuido y defensa del agua de la comunidad.

Este recurso fue interpuesto por el Frente Ecocipreses. Una vez más queda visible la importancia crucial de las organizaciones sociales en el cuido de este bien común. Es así que para todas y todos los que estamos vinculados a la defensa del agua, este fallo es una invitación a celebrar el reconocimiento a las labores de cuido, vigilancia y denuncia, que a diario realizan muchas de nuestras comunidades, constantemente ninguneadas por aquellos sectores empresariales y estatales que sacan provecho económico de estas irregularidades.

El Ministerio de Salud giró órdenes para respetar la Ley de Aguas a las municipalidades, ASADA y propietarios circundantes de las tomas. Mediante un informe técnico (MS-DRRCE-DARSO-IT-00076-2021) se le pide a Acueductos y Alcantarillados dar acompañamiento y vigilancia, para que la ASADA realice estudios hidrogeológicos, tanto en la naciente del río Plantón como en la naciente del Carlos Calvo.  Asimismo, giró ordenes sanitarias a los dueños de los terrenos circundantes, así como a los alcaldes de Oreamuno y Alvarado, para hacer una valoración del área en los alrededores de las nacientes de Plantón y Carlos Calvo, para que se respete lo estipulado en la Ley de Aguas.

Y como saludo para este día, les compartimos las palabras del Frente Ecologista de Cipreses “El agua se defiende, se cuida, el agua no hace del tubo, el agua viene de la montaña verde y viva”.

Contexto:

Hoy 22 de marzo asistimos a un aniversario más del Día del Agua, que al calor de la década de los noventa se buscaba llamar la atención sobre la importancia que tiene este bien común. Más allá de ese lugar conveniente de “recurso hídrico” o “recurso natural”, el agua es parte del entramado que sostiene nuestras vidas. Pero ¿Qué debemos celebrar?

Hace poco más de un año, en nuestro país se celebraba la aprobación del proyecto de ley No. 21.382, donde se planteó una reforma constitucional que garantiza el derecho humano, básico e irrenunciable de acceso al agua potable. Resultó ser un paso más en la búsqueda de garantías de equidad en nuestra sociedad. Sin embargo, esta ley, sin el respaldo organizativo y comunitario, puede ser más anécdota que realidad.

A pesar de este gran avance, si procuramos reflexionar en este Día del Agua, debemos tener claro que, más que una celebración, es la confirmación de muchas tareas pendientes que como sociedad tenemos ante este bien común, así como ante sus defensoras y defensores.

Si miramos brevemente los últimos años, nos damos cuenta que la visibilización y denuncia de la alta vulnerabilidad que tiene el agua, ha pasado a través del accionar de las distintas organizaciones comunitarias y ecologistas, las cuales han llamado la atención sobre la precaria situación del agua: contaminación por la actividad agroindustrial, basura, aguas negras, explotación de minería no metálica, y un sin fin más de situaciones.

Es así que, si pensamos además en la desactualización del marco normativo, en el “laberinto legislativo” que falta para poner en orden nuestra legislación, con esta reforma constitucional y los intereses que estarán presionando por imponerse en esos espacios, aún estamos lejos de una normativa “decente”.

Por esta razón, la responsabilidad que tenemos como organizaciones y comunidades es mayor, ya que como lo señala el compañero salvadoreño Ignacio Ellacuría, estos marcos normativos sin la presencia y acción protagónica de los sectores sociales, tienden a ser formas veladas de defender lo adquirido por el más fuerte, en este caso, una visión urbanística y asistencialista de dotación de agua. Para él, este encubrimiento de lo adquirido, sin discutir el modo y forma, puede convertir fácilmente el derecho de todas y todos en el privilegio de pocos. Es así que este 22 de marzo no debemos celebrar sólo la garantía del acceso, sino también su protección y reconocimiento a aquellas defensoras y defensores que día a día cuidan el agua, no como recurso, sino como la vida misma que representa.

Feliz día mundial del agua.

Si quieren conocer más sobre la situación del Agua en Cipreses de Oreamuno pueden ver estas infografías :  https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/que-pasa-con-el-agua-en-cipreses-de-oreamuno-infografias/

Si quieren saber más sobre la reforma constitucional sobre el derecho humano al agua en Costa Rica les invitamos a ver nuestras infografías:

https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/wp-content/uploads/2021/01/info_agua_1.jpg

https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/wp-content/uploads/2021/01/info_agua_2.jpg

porque

¿Otro observatorio?….¡pero de bienes comunes!

Nuestro contexto está siendo remodelado por una de las mayores crisis de las que podamos tener memoria, tanto por sus afectaciones inmediatas, como por las consecuencias que llegará a extender en nuestras formas de relacionarnos. Sin embargo, algo desafía las condiciones actuales, lo común se muestra como un pilar que está defendiendo la vida, por esta razón es importante pensar cómo lo común está presente en nuestras relaciones y espacios.

Podemos empezar visitando nuestras memorias socioecológicas, ahí recordamos escuchar historias sobre los bosques, los ríos, los parques y cómo a partir del vínculo con esos entornos surgieron saberes y prácticas que enriquecieron nuestras experiencias. También en nuestro contexto ante la incertidumbre que nos envuelve o las amenazas que aparecen ante la escasez, lo común se presenta como fundamental para garantizar la vida. Una de sus dimensiones son los bienes comunes, que se evidencian como indispensables para la reproducción de la vida misma.

Los bienes comunes son lugares y relaciones que procuran medios que nos permiten vivir, alimentarnos, comunicarnos, educarnos o transportarnos entre muchas otras cosas, pero es importante tomar en cuenta que no están dados, por lo tanto están en disputa; es decir, están presentes nuestras relaciones sociales.

Esto que planteamos es parte de una discusión mayor que viene trabajando la academia y los movimientos sociales en América Latina y el mundo, la intención de construir una mirada de la naturaleza no como recurso, sino como bienes naturales, para profundizar un paradigma menos utilitario y más integral donde contemple dimensiones ecológicas, culturales y sociales.

Tal vez nos preguntemos dónde podemos encontrarlos. La respuesta es que son todas aquellas relaciones en donde nos vinculamos con la tierra, el agua, los bosques, las playas, el mar o la biodiversidad, que hoy se ven amenazadas ante la voracidad de la mercantilización centrada en su privatización, deterioro y agotamiento.

Esta erosión de los bienes comunes provoca afectaciones directas en la vida, donde sensiblemente se ve trastornado el entorno ecológico, algunos sectores interesados en el lucro tratan de aminorar esto bajos el eufemismo de “externalidades” (ecológicas, sociales y culturales), otros a su conveniencia invisibilizan estas “externalidades”, o en el peor de los casos se unen y se lo atribuyen al cambio climático para escapar de su responsabilidad.

No es menor apuntar lo anterior, es la muestra de formas y modos de despojo que permiten a sectores dominantes garantizar la concentración y reproducción de su riqueza mediante la explotación y la privatización de lo común, ya sea porque se apropian de ello o porque utilizan los espacios comunes para resolver de manera “gratuita” sus externalidades.

Por esta razón el Programa Kioscos Socioambientales y el CIEP nos invitan a conocer y ser parte del Observatorio de Bienes Comunes: Agua y Tierra para problematizar este contexto que nos interpela a todos y todas, a través de la generación de información y espacios de diálogo sobre las dimensiones y relaciones presentes en los conflictos socioambientales relacionados con el origen, propiedad y gestión de los bienes comunes.

Este proyecto que comienza pretende —a través de monitoreos, talleres en comunidades, articulación con proyectos similares de acción social e investigación— generar información oportuna y vínculos de articulación para evidenciar el estado de los bienes comunes en Costa Rica, y favorecer una mayor conciencia sobre los desafíos que representa la gestión democrática de estos bienes para nuestra sociedad.

A manera de resumen, los bienes comunes nos plantean desafíos en distintas dimensiones; políticas, sociales, culturales y económicas, por esta razón es necesario cuestionar y replantear nuestros conceptos y prácticas. La universidad nos ofrece una posibilidad de abordarlo desde una ecología de saberes, que involucre la universidad y la sociedad, ante esto queda una cuestión a responder… ¿qué desafíos nos plantean los bienes comunes a nuestros procesos organizativos?

Por Luis Sanabria / 27 mayo, 2020

Fuente: Semanario Universidad.

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Por la defensa de los bienes comunes: conversatorio “Por el agua de Cipreses”

El pasado 17 de noviembre en el salón Parroquial de la comunidad de Cipreses de Oreamuno, Cartago, se llevó a cabo el conversatorio “Por el agua de Cipreses” que contó con la participación del Frente EcoCipreses, representantes de la presidencia ejecutiva y la Subgerencia de Sistemas Comunales del AyA, y con la muy denotada ausencia de las personas representantes de la ASADA de Cipreses. Además, en esta actividad asistió el Observatorio de Bienes Comunes del Programa Kioscos Socioambientales y Centro de Investigaciones y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica como observador, invitado por el Frente EcoCipreses, que durante estos meses han trabajado en conjunto para la sistematización de la experiencia organizativa en torno a la defensa del agua en la comunidad de Cipreses de Oreamuno. Este foro se planteó como una instancia de diálogo entre el Frente EcoCipreses y la Junta directiva de la ASADA, en el contexto de abordar la situación actual que atraviesa las nacientes de agua que abastecen a esta comunidad de cerca de 2500 usuarios, destacan irregularidades en torno al manejo administrativo, pero también una compleja situación ambiental caracterizada por la sobreexplotación de la naciente que ha llevado a constantes suspensiones del servicio en lapsos de 6 horas o más al día, la invasión de una agricultura intensiva con agroquímicos violentando la zona de protección establecida por la ley de Aguas, por citar algunas afectaciones concretas que el Frente EcoCirpreses ha venido poniendo en debate público (http://kioscosambientales.ucr.ac.cr/docs/ecocipreses/comunicado1.pdf). El conversatorio dio inicio con un breve recuento de las afectaciones que ha sufrido la Comunidad de Cipreses en los últimos 6 años, donde la gestión de la ASADA se ha caracterizado por presencia de irregularidades administrativas, pero destacando también una situación preocupante, que de tener a disposición 4 nacientes de agua, ante situaciones aún poco claras de permisos de construcción de tanques sépticos, se tuvieron que clausurar dos de las nacientes por contaminación. Además las presiones existentes por el desarrollo urbanístico ha dado una situación de aumento de entrega de tomas de agua, teniendo conocimiento que la disponibilidad hídrica está en índices críticos desde 2014. Las intervenciones del frente Eco Cipreses se caracterizaron por posiciones bien informadas y documentadas por varios informes del AyA (http://kioscosambientales.ucr.ac.cr/docs/ecocipreses/AYA2.pdf) y el IRET-UNA (http://kioscosambientales.ucr.ac.cr/docs/ecocipreses/IRET3.pdf), que han permitido ir caracterizando de manera más sistemática las afectaciones en la gestión del recurso hídrico tanto en su dimensión administrativa, pero principalmente la gestión ambiental del mismo. La constante desmejora en el servicio de agua, se puede contextualizar a través de algunas de las situaciones denunciadas:
  • Manejo de fondos públicos sin los controles correspondientes y los procesos de rendición de cuentas adecuados.
  • Deterioro de la capacidad hídrica ante la mala gestión de la concesión de nuevas tomas de agua.
Estas afectaciones se intensifican ante la presencia de procesos de desarrollo desiguales y desordenados: construcciones urbanísticas y la presión ante la extensión de las áreas cultivables entorno a la naciente (http://kioscosambientales.ucr.ac.cr/docs/ecocipreses/MINAE4.pdf). Ante las autoridades del AyA en Frente EcoCipreses fue muy claro, no buscan el conflicto en sí, sino este como un potenciador de espacios de participación inclusiva de la comunidad para la búsqueda de soluciones dignas para las personas habitantes de Cipreses, partiendo del cuido de las nacientes de agua, para el bienestar público presente y futuro. Dentro de las propuestas mencionadas ante la amenaza ecológica que podría significar la profundización de la situación actual, se planteó:
  • Desarrollo de un estudio hidrogeológico
  • Incluir a los y las productores en procesos de manejo sostenible de la producción agrícola.
  • Mayor participación ciudadana en el monitoreo y protección de la naciente.
Ante los argumentos y a pesar de la ausencia de las autoridades de la ASADA (principales responsables ante el AyA de las irregularidades expuestas), señalaron que tenían conocimiento de las diversas denuncias expuestas, y que agradecían y reconocían el papel protagónico de la ciudadanía en la defensa de la transparencia y el cuido del recurso hídrico, y que sin estos esfuerzos, difícilmente el AyA pueda dar abasto. Adicionalmente confirmaron que ante las evidencias del mal funcionamiento y de gestión del recurso hídrico, se estaba procediendo en los últimos meses a la formalización ante la Junta Directiva del AyA del retiro de la delegación a la ASADA de Cipreses, y que esta misma sea asumida por la vecina comunidad de Santa Rosa. También confirmaron el interés siempre presente en el AyA de apoyar los procesos de participación comunitaria, por este motivo instaban al Frente EcoCipreses a seguir impulsando actividades que permitan estos debates y la puesta común en la comunidad de los temas de gestión del recurso hídrico. De parte del público asistente cuestionaban la decisión de retirar la ASADA de Cipreses sin los debidos procesos de consulta y participación de la comunidad, sin embargo ante el escenario ecológico crítico y la falta de participación más activa de la comunidad en los últimos años, se comprendía que existía poco margen, ya que el riesgo de postergar es muy alto.  ¿Capacidad de gestión? ¿Modos de participación? Si algo aprendimos los que asistimos al conversatorio “Por el agua de Cipreses” es que las acciones en defensa del agua y el involucramiento de la comunidad, no pasan necesariamente por las instancias formales, sino por el interés real y solidario de las personas de las comunidades que toman para sí el compromiso por denunciar y proponer alternativas cuando los modos de participación de las instancias responsables muestran señales de debilitamiento. La defensa de los bienes comunes como el agua es atravesada por nuestras relaciones de manera integral, es así que aún cuando la institucionalidad muestre incapacidades para abordar las situaciones de riesgo, es nuestro deber actuar en la denuncia, pero como nos enseña el Frente EcoCipreses también la labor de exigir la rendición de cuentas de estas mismas instituciones es un elemento central para construir mejores formas de gestión y participación.

Si desean ver el conversatorio completo pueden acceder al siguiente enlace: https://cutt.ly/2hsxq9p

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Primer Cuaderno de Estudio: Bienes Comunes de que hablamos

Los cuadernos tienen como objetivo problematizar el concepto de bienes comunes desde tres dimensiones: origen, propiedad y gestión. Asimismo, propone una reflexión crítica para generar aportes relevantes en la construcción del concepto desde la práctica de las personas interesadas en la democratización de sus espacios de reflexión y comprometidas con la transformación de sus realidades (por ejemplo, pueblos indígenas, comunidades campesinas y comunidades defensoras del agua).

El primer cuaderno titulado “Bienes comunes… de qué hablamos” expone el concepto, las características, una línea histórica con las discusiones sobre los bienes comunes y los tipos (naturales, sociales y culturales).

En dicha publicación se enfatiza en los bienes comunes naturales, es decir, aquellos relacionados con nuestro entorno y la biodiversidad, tales como los bosques, el agua, la tierra, las semillas. El cuaderno de estudio introduce preguntas para la reflexión como: bienes comunes naturales, ¿qué los amenaza?, ¿cuáles otros procesos de agotamiento están afectandolos?, ¿qué actores son responsables?, ¿qué rol tienen nuestras comunidades en la defensa de estos bienes comunes?

Pueden descargar aquí el documento.